17.4.15

¡Viernes de escritura! {noveno relato}

¡Hola!

¡Llegó el viernes! Por fin ahora hay un par de días para descansar (o para estudiar si estáis como yo) después de una larga semana de trabajo duro. Aunque mañana voy a visitar Sevilla y conoceré a Teresa de Within Books y me hace un montón de ilusión, también conoceré a otra chica, que también se llama Teresa -¡Ayuda, las Teresa me invaden!- pero no está en blogger. Estoy nerviosa por ello porque las conozco de hace algo más de un año y por fin las voy a conocer.

En fin, el relato de hoy es el último que se relaciona con los dos anteriores, se puede decir que este es más independiente que los de semanas atrás ya que ocurre en otro tiempo y lugar y no es una carta, pero sería interesante la relación así que aquí os dejo las dos cartas anteriores por si queréis leerlos si no lo habéis hecho aún. 



Y ahora el relato:


Entro a la habitación de mi sobrina, de la que soy tutora, para contarle el cuento para dormir, nunca se duerme si no se lo cuento, le gusta oír mi voz tranquilizadora ya que le da miedo la oscuridad. Le cuento una narración que voy inventando sobre la marcha y me la quedo mirando, miro su dulce cara de niña y sus hermosos ojos adormilados que se clavaban en mi mirada, entonces pienso. Las casualidades no existen, las cosas pasan por una razón y esa razón se llama destino. El destino no está escrito firmemente, se puede cambiar y creo que yo lo hice aquella noche. La noche en la que mi vida cambió.


Conduzco desde Trento hacia Venecia. Voy a recoger a mi hermano, viene desde Barcelona donde vive desde hace solo unos años. Él viene en barco así que por ello tengo que ir a recogerlo a Venecia. En Trento no hay puerto, está en el interior del norte de Italia. Voy oyendo la radio, suenan los Beatles, "Yesterday" concretamente, mi canción preferida. Canto con emoción y alto y me olvido de prestar atención a la carretera debidamente durante la duración de la canción. Cuando termina vuelvo mi vista hacia el asfalto, luego subo la mirada al frente y miro a los lados, todo sigue en orden. Miro la hora, aún voy bien de tiempo, además, seguro que el barco llega con retraso, estos días están habiendo pequeñas tormentas que seguro que dificultan la navegación. También a las personas, nos volvemos más tristes con la lluvia, o nos volvemos nerviosos, también hay gente que se pone feliz, en cualquier caso, la lluvia cambia el transcurso de las cosas. 

Vuelvo a mi mundo de pensamientos, echaba de menos a mi hermano, hacía dos años que no lo veía y que volviera a Italia era, para mí, sensacional. Leves imágenes aparecen en mi cabeza, imágenes que son recuerdos de cuando era pequeña y mi hermano me hacía rabiar. O de cuando lloraba y el  me consolaba. Siempre habíamos estado unidos, hasta que crecimos. De repente veo un destello de luz en la carretera que me alarma. Y todo se hace oscuro. 

Lo primero que veo es un coche salido de la carretera enfrente de mí, la alarma ha saltado. No hay movimientos así que decido ser yo la que se mueva. Salgo de mi coche como puedo, dolorida. Me he roto la muñeca derecha y me duele la cabeza. Me pongo en pie y percibo como algo caliente recorre mis labios, paso la lengua por ellos y el por el sabor descubro que es sangre. Llevo mi mano al labio inferior y me limpio con la manga. Doy unos pasos hacia el otro coche pero me paro. Me paro mirando mi coche, tiene un golpe enorme frontal, seguramente fue el que me hizo perder la consciencia. Me sigo acercando y a medida que lo hago oigo un vano sonido que proviene del interior del automóvil. Parece el llanto de una niña. Al fin llego al coche y compruebo que la mujer es joven, apenas aparenta los veintidós años, debía de tener la edad de mi hermano. Llevo mis dedos índice y corazón a su cuello, tomándole el pulso pero no se lo encuentro, o al menos eso pienso. Hago varios intentos, pruebo en el cuello, en la muñeca y, por último, en el pecho. No le encuentro el pulso porque no tiene. Cuando ilumino con la pobre luz de mi teléfono, que apenas servía por el pequeño tamaño de su pantalla, su rostro me desvela numerosas heridas sangrantes. Decido centrarme en el bebé que hay en la parte de atrás del coche. Lo saco de ahí, es una niña hermosa, puede tener aproximadamente dos años. La calmo y tras varias nanas y meceos consigo que duerma. 

Quiero saber la identidad de la muchacha, así que vuelvo a la parte de delante, encuentro dos billetes de barco hacia Atenas. Mi hermano siempre había querido ir allí con su novia, pero nunca fue posible. Al final logro dar con la cartera de ella, estaba en sus pantalones, cuando leo el nombre de la chica me llevo las manos a la cara, me siento en el asfalto frío y niego numerosas veces con la cabeza. Observo a la chica y pienso en como lo tomará mi hermano. Miro a la niña que duerme en el asiento de atrás y caigo en la cuenta. Lo más que podía hacer era llamar a la ambulancia... Y a mi hermano.



Ahora me encuentro saliendo del cuarto de mi sobrina, ya se ha dormido. Desde el primer día que la tuve en brazos la pude calmar y siempre va a ser así. Cierro su puerta y me dirijo a mi cuarto, allí me desvisto y me pongo un camisón de seda, acto seguido me voy a dormir. Las casualidades no existen, las cosas pasan por una razón y esa razón se llama destino.

8 comments:

  1. O.o Sabes que podrías hacer una película con todo eso junto? Es lkjadflkjdsf impresionante. Es más largo, y mira que soy baga, pero no he podido parar de leer. Hasta el final no desvelas todo y eso me gusta. Me has impresionado otra vez más en tu viernes de escritura. Me imaginaba un poco que era la sobrina la del coche pero hasta el final no me he dado cuenta de que el hermano era el de la carta y la del coche era la que le respondía. Es así, no?
    PD: me encanta la nueva cabecera y cómo lo has organizado todo!!
    Un beso!

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    1. ¡Hola!
      jajajaj, bueno sí tú crees, lo tomaré como idea para cuando haga mis propias películas (o al menos a eso quiero llegar). Me alegra que te haya gustado. Y sí, el hermano es el de la carta y la chica muerta es también la de la otra carta ¡Era la gracia que no supiérais nada hasta el final, jajaj!
      Un besito

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  2. Me encantan tus relatos, enserio :")
    Un beso<3

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  3. Hola :) Fantástico el relato, como siempre que leo uno. Fijo que lo pasaste bien desvirtualizando a la gente. Un besin^^

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  4. ¡Hola! Me encantan tus relatos, son geniales, sigue así :)
    ¡Un beso!

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  5. Aix... Me ha encantado el relato. Espero que sigas así y escribas muchos más.
    Un beso!

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  6. ¡Hola, Vane <3!
    También he leído este relato -lunita negra de wa- Cuando los pasaste todos me los zampé y ahora llevo tres semanas sin leer un microrelatOKNO que los estoy volviendo a leer. Pues este me gustó mucho más que los dos anteriores, aunque los tres me parecieron preciosos.
    ¡Un besazo <3!

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  7. Hola guapa. Muy bueno el relato. Escribes muy bien. Besos

    ❤ Blog Capricho Literario

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